No, no. A pesar del título del post os prometo que no voy a soltar un discurso de varias horas al más puro estilo Fidel Castro para defender que la canción versionada por Raphael esté libre de derechos. En este caso voy a hablaros de un nuevo producto de la marca de Coca-Cola que he podido probar gracias a los amigos de Bloguzz (a los que voy a dejar de pedir la botella de Mojito…).

Y es que hace poco fui elegido para probar esta novedad (que no van a ser todas bebidas alcohólicas) y la verdad es que en casa lo esperábamos con curiosidad, ya que Miyoli y yo somos adictos al Aquarius, aunque cada uno por sus razones (como bebida para las resacas es genial…) y suele ser frecuente ver botellas de 1,5l de esta marca en casa. Eso sí, cuando el paquete llegó alguien se nos adelantó…

En el pack de presentación venían un par de latas de Aquarius Libre (una de naranja y otra de limón) y un cubo de Rubick algo psicodélico. Y es que una vez que Aquarius se ha alejado de esa etapa en la que se anunciaba como bebida para deportistas al estilo Gatorade (o Powerade, que uno siempre tira del recuerdo…), ahora sitúa el producto para consumidores entre los 30 y 49 años que lo toman cuando quieren hacer una pausa en el día a día. De ahí que vaya más promocionado para refrescar la mente (lo que decía de las resacas…).

Pero bueno, iré al grano. Aquarius Libre merece la pena para aquellos que disfruten de las bebidas sin gas y que quieran mirar las calorías (sólo aporta 5 calorías por lata), ya que los sabores que tienen son a los que ya estamos acostumbrados y, comparándolo con su hermano mayor, a lo mejor se nota un poco la diferencia en cuanto al dulzor, pero poco más. Y como los puedes comprar en botellas de 1,5l y en latas, no seas tan rácano y se lo quites al pobre mono, como yo…

PD. Por cierto, mis latas ya han muerto. Y es que la Feria es muuuu mala… :cheers: