Sí, yo estuve en Frankfurt este pasado fin de semana, pudiendo por fin cumplir una promesa que le habíamos hecho a nuestros amigos Marta y Beni de visitarlos, y así de paso conocer esa maravillosa ciudad y, por qué no, hartarme de comer y beber, ya que no teníamos problema de alojamiento. Por eso quiero relatar mi experiencia, aunque a diferencia del post escrito por Quatermain el pasado lunes, igual las cosas no sucedieron como cuento…

Para empezar, Frankfurt es una bonita ciudad construida a la ribera del río Main que combina un centro con arquitectura típicamente alemana con unos rascacielos en la zona bancaria que quitan el hipo, sobre todo cuando te encuentras a 240m del suelo y te sacude una ráfaga de aire. Podéis ver que no miento (por ahora) si os digo que la cuarta foto está movida del mismo aire que hacía, aunque no fue el único día que hizo aire…

p1040119-copia.jpg

p1040242-copia.jpg

p1040247-copia.jpg

p1040254-copia.jpg

p1040283-copia.jpg

Y eso sin haber visto las imágenes del avión intentando aterrizar en Hamburgo…

Hice muchos amigos (aunque otros no se mostraran tan amistosos…) debido a mi gran dominio del alemán. Y es que tenía a las teutonas rendidas al poder amoroso del Capitán Tomate

p1040110-copia.jpg

p1040191-copia.jpg

p1040207-copia.jpg

p1040308-copia.jpg

La verdad que comer, no sé si se come bien, pero creo que son un poco exagerados con la cantidad, tanto en la comida como en la bebida. Así que un día me decidí a comprar en un puesto una macedonia de frutas y creo que fue lo que me mató…

dscn0985-copia.jpg

p1040302-copia.jpg

p1040220-copia.jpg

p1040157-copia.jpg

Y eso que no le hice fotos al desayuno bávaro que nos prepararon el día que regresábamos…

Para finalizar quiero decir que los alemanes o son también unos chapuceros o son un poco burros, porque no me digáis que no se podía haber hecho un tunel para el metro o la suerte que tienen los que van en silla de ruedas porque han pensado en ellos…

dscn0980-copia.jpg

p1040232-copia.jpg

P.D. Ningún animal ha sido dañado durante nuestra estancia allí, ni siquiera yo (que ya es raro…).

P.D.2. Muchísimas gracias a Marta, Beni (y también a su hija Paula) por lo bien que nos han acogido y el buen recuerdo que nos llevamos del viaje gracias a ellos.

p1040273-copia.jpg