Ir al baño es una necesidad, un placer para algunos, pero puede convertirse en una verdadera pesadilla si eres captado por un programa de cámara oculta:

La cara del inocente es todo un poema, pero yo habría mejorado la broma quitando el papel higiénico y que se abriera la puerta a mitad de faena. Es que soy muy malo…

(dog)